Un niño de un año y cuatro meses de la comunidad U’wa murió en Saravena, Arauca, después de recorrer tres departamentos en busca de atención médica para su cuadro de tosferina. El menor fue trasladado desde El Cerrito, Santander, a Boyacá y luego a Arauca, sin recibir la atención oportuna.
Según líderes de la comunidad U’wa, el niño no recibió atención médica adecuada debido a la suspensión de servicios de la Nueva EPS en El Cerrito, lo que obligó a los habitantes a desplazarse hacia centros asistenciales en otros departamentos. Fredy Reyes Aguablanca, líder de la comunidad U’wa, denunció graves deficiencias en el acceso a los servicios de salud en la zona.
Rechazo y denuncias
La comunidad U’wa y líderes sociales han denunciado la posible negligencia médica y las deficiencias en el acceso a los servicios de salud en la región. El secretario de Salud de Santander, Edwin Prada, solicitó explicaciones a la Nueva EPS sobre la decisión de trasladar la red de servicios y las posibles afectaciones a los usuarios.
La situación ha generado un escenario crítico para las comunidades rurales e indígenas de la región, quienes enfrentan dificultades geográficas y económicas para acceder a los servicios de salud. La comunidad U’wa mantiene su rechazo y busca establecer responsabilidades por la muerte del niño.
Contexto y perspectiva
La muerte del niño U’wa destaca la necesidad de mejorar el acceso a los servicios de salud en las zonas rurales y remotas de Colombia, donde las comunidades indígenas y rurales enfrentan grandes desafíos para acceder a la atención médica adecuada. La situación requiere una respuesta urgente y efectiva para evitar que se repitan hechos lamentables como este.