La Liga Colombiana Contra el Cáncer suspendió temporalmente sus servicios en su seccional Bogotá debido a una deuda de 4.000 millones de pesos impaga por parte de varias EPS, principalmente Sanitas y Famisanar. El director ejecutivo, Wilson Cubides, aseguró que la medida es temporal y que esperan reabrir en un plazo de un mes o dos meses máximo.
La seccional, ubicada en la calle 116 con carrera 15, atendía a 4.000 pacientes mensuales en programas de detección temprana del cáncer. Cubides subrayó que allí no se realizaban tratamientos oncológicos, sino actividades preventivas y consultas especializadas.
El cierre de la seccional Bogotá es una decisión sin precedentes en los 54 años de operación de esta sede. La Liga Colombiana Contra el Cáncer es una entidad sin ánimo de lucro que ha jugado un papel clave en la prevención y diagnóstico oportuno del cáncer en Colombia.
Impacto en la salud pública
La suspensión de los servicios en la seccional Bogotá afecta a miles de pacientes que dependen de la Liga para acceder a servicios de detección temprana del cáncer. La falta de flujo de recursos para la Liga y otras instituciones de salud en Colombia refleja una crisis estructural en el sector.
Crisis en el sector salud
El director ejecutivo de la Liga, Wilson Cubides, advirtió que el sector salud está en alerta roja debido a la falta de flujo de recursos. La crisis se ha intensificado desde finales del año pasado, cuando los pagos comenzaron a ralentizarse.
La situación es crítica y requiere una solución inmediata para garantizar la continuidad de los servicios de salud en Colombia. La Liga Colombiana Contra el Cáncer es una institución emblemática que ha trabajado durante más de 60 años para prevenir y diagnosticar el cáncer en Colombia, y su cierre temporal es un llamado de atención sobre la necesidad de fortalecer el sistema de salud en el país.