El ministro de Justicia, Abelardo De La Espriella, anunció que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) trasladó a 91 internos a diferentes establecimientos del país, como parte de una campaña para eliminar privilegios y actividades ilícitas dentro de los penales.
El movimiento incluyó a 41 reclusos provenientes de la cárcel de Montería, 46 de Sincelejo, y dos cada uno de Cartagena y Barranquilla. Los traslados se realizaron bajo estrictos protocolos de seguridad y fueron catalogados como “factores de riesgo” por la autoridad penitenciaria.
Incautación de objetos prohibidos en Girón
En la localidad de Girón, Santander, el INPEC, en coordinación con el grupo GAULA de la Policía Nacional, incautó una tarjeta SIM, 5,58 gramos de una sustancia vegetal, una batería y un cable de datos. Según el ministro, estos elementos estaban destinados a facilitar actividades delictivas dentro del recinto penitenciario.
De La Espriella subrayó que las cárceles deben ser espacios para cumplir condenas, no centros de operaciones criminales. El anuncio forma parte de una serie de medidas adoptadas en los primeros 50 días de su gestión, que incluyen 4.080 operativos de registro y control, 10.716 desconexiones de redes eléctricas clandestinas y 682 traslados de internos considerados de alto riesgo.
Importancia del operativo
El ministro explicó que la medida busca reforzar la autoridad del Estado y garantizar que la ley se aplique con rigor dentro del sistema penitenciario. La acción responde a denuncias de que algunos internos utilizaban dispositivos electrónicos y sustancias prohibidas para organizar delitos desde la prisión.
Con estos traslados y decomisos, el gobierno pretende reducir la capacidad de los grupos criminales de operar dentro de los penales y enviar un mensaje claro a quienes intenten vulnerar el orden institucional.
El ministro concluyó que la lucha contra la criminalidad en las cárceles continuará, y que la política de control y registro se mantendrá como una prioridad para asegurar que los centros penitenciarios cumplan su función esencial de resarcir a la sociedad mediante la reclusión.