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Ministerio de Educación no prorroga contrato de 36 años con Fomag

El Ministerio de Educación decide no renovar el contrato de 36 años con el Fomag, cambiando la forma en que se brinda salud a los docentes.

Ministerio de Educación no prorroga contrato de 36 años con Fomag

El Ministerio de Educación anunció que no renovará el contrato con el Fondo de Mejoramiento de la Gestión (Fomag), vigente durante 36 años, lo que generará cambios en la forma en que se atiende la salud de los docentes en todo el país.

La decisión, comunicada por la Secretaría de Educación, afecta directamente a los maestros de la educación básica y media, quienes han recibido servicios de salud ocupacional a través del Fomag desde la década de los noventa. Según el Ministerio, la medida responde a la necesidad de reestructurar la gestión de los recursos y buscar alternativas más eficientes y sostenibles.

Impacto en la atención médica de los docentes

Con la terminación del contrato, los maestros pasarán a depender de los sistemas de salud pública y de los seguros de riesgos profesionales que administra la entidad. El Ministerio aseguró que se mantendrán los servicios esenciales mientras se define el nuevo modelo de atención, pero advirtió que podrían presentarse ajustes en la cobertura y en los tiempos de respuesta.

Los sindicatos de docentes expresaron preocupación por la posible pérdida de beneficios y la calidad de la atención médica que brinda el Fomag, que ha sido considerado un referente en la prevención de enfermedades laborales y en la promoción de hábitos saludables entre los educadores.

Contexto y razones de la no renovación

El contrato con el Fomag, firmado en 1990, ha sido revisado en varias ocasiones, pero nunca se había planteado su terminación definitiva. Las autoridades explican que la medida busca evitar la duplicidad de funciones entre el Fondo y los entes de salud del Estado, además de optimizar el uso de los recursos financieros asignados al sector educativo.

Expertos en gestión pública señalan que la decisión forma parte de una tendencia nacional de centralizar la prestación de servicios de salud para reducir costos y mejorar la coordinación interinstitucional. Sin embargo, advierten que la transición debe manejarse con cuidado para no afectar la cobertura de los docentes, quienes representan un sector vulnerable por la exposición a riesgos laborales.

El Ministerio de Educación ha anunciado que abrirá una mesa de trabajo con representantes sindicales, el Ministerio de Salud y entidades financieras para diseñar un nuevo esquema de atención que garantice la continuidad de los servicios y la protección de la salud de los maestros.

En los próximos meses se espera la publicación de un plan de acción que detalle los mecanismos de financiamiento, los protocolos de atención y los plazos de implementación. Mientras tanto, los docentes deberán seguir utilizando los canales habituales del sistema de salud pública para consultas y tratamientos.

La decisión del Ministerio de Educación marca un punto de inflexión en la política de salud ocupacional del sector educativo y plantea desafíos tanto para el Estado como para los propios maestros, que deberán adaptarse a un nuevo modelo de atención que aún está por definirse.