Al menos 20 muertos y decenas de heridos es el balance de la guerra entre las disidencias de ‘Mordisco’ y ‘Calarcá’ en el departamento del Guaviare. La violencia se ha desatado en los últimos días, dejando una estela de destrucción y miedo en la región.
Los enfrentamientos se han registrado en varios municipios del Guaviare, incluyendo San José del Guaviare y Calamar. La disputa entre las disidencias se centra en el control de las rutas del narcotráfico y la explotación de los recursos naturales de la región.
Las autoridades han desplegado refuerzos militares en la zona para tratar de contener la violencia, pero la situación sigue siendo muy volátil. La población civil ha sido la más afectada, con muchos residentes obligados a abandonar sus hogares para escapar de la violencia.
La disputa entre ‘Mordisco’ y ‘Calarcá’ implica no solo el control de la región, sino también el acceso a las rutas del narcotráfico que conectan con Brasil y Venezuela. La situación en el Guaviare es un reflejo de la persistente violencia que afecta a muchas regiones de Colombia, y que requiere una respuesta efectiva por parte de las autoridades para proteger a la población civil.
Consecuencias de la guerra
La guerra entre ‘Mordisco’ y ‘Calarcá’ ha generado un clima de terror en la región, y ha afectado no solo la seguridad, sino también la economía y la salud de la población. La situación en el Guaviare es un recordatorio de que la violencia y el crimen siguen siendo un desafío importante para la sociedad colombiana, y que requieren una acción decidida para ser superados.