Un dron con aproximadamente 258 gramos de explosivos fue hallado en una zona de la localidad de Kennedy, en Bogotá, a solo 5,4 kilómetros de la base aérea CATAM. La ubicación del artefacto fue posible gracias a información y coordenadas entregadas por la Fiscalía de Popayán.
El dron tenía un sistema de guiado con fibra óptica y un detonador improvisado mediante una jeringa. Las autoridades consideran que este hallazgo evidencia un posible interés de las organizaciones armadas ilegales por expandir operaciones hacia entornos urbanos mediante el uso de drones acondicionados con explosivos.
La operación para encontrar el dron contó con la participación de unidades especializadas de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y del grupo antiexplosivos GRATE de la Policía Nacional. El área fue asegurada y se activaron los actos urgentes para permitir la intervención de los expertos antiexplosivos, quienes realizaron una desactivación controlada del material hallado.
Implicaciones
El hallazgo de este dron con explosivos cerca a CATAM en Bogotá sugiere una evolución en las capacidades tecnológicas de las estructuras armadas ilegales, que buscan ocultar sus movimientos y dificultar la detección de los dispositivos. Las autoridades consideran que el responsable del caso sería el GAO-r Frente Carlos Patiño, una estructura armada residual de las disidencias.
Este incidente pone en alerta a las autoridades y a la población en general, ya que el uso de drones con explosivos puede tener consecuencias devastadoras en entornos urbanos. La capacidad de las organizaciones armadas ilegales para adaptar y mejorar sus tácticas es un desafío constante para las fuerzas de seguridad, que deben estar siempre un paso adelante para prevenir este tipo de ataques.