Un **90%** de los apagones en América Latina se deben a la creciente vulnerabilidad energética causada por el cambio climático. Esto se traduce en una mayor frecuencia de eventos climáticos extremos como huracanes, inundaciones y sequías, que afectan la infraestructura energética de la región.
En Colombia, el cambio climático ha generado un aumento en la temperatura promedio de **1,5 grados** en los últimos 50 años, lo que ha llevado a una mayor demanda de energía para refrigeración y enfriamiento. Esto ha puesto una gran presión sobre el sistema energético del país, especialmente en regiones como la costa caribeña y el valle del Magdalena.
La vulnerabilidad energética en Colombia no solo se debe al cambio climático, sino también a la falta de inversión en infraestructura energética y la dependencia de fuentes de energía no renovables. Según expertos, es fundamental que el país invierta en energías renovables y mejore la eficiencia energética para reducir la vulnerabilidad a apagones y mitigar los efectos del cambio climático.
En resumen, el cambio climático es un factor clave en la creciente vulnerabilidad energética de Colombia, y es fundamental que se tomen medidas para abordar este problema y garantizar la seguridad energética del país. La implementación de políticas y tecnologías sostenibles puede ayudar a reducir la dependencia de fuentes de energía no renovables y mitigar los efectos del cambio climático en la infraestructura energética del país.